Muerte interna, resurección idem.
No soy la mitad de la naranja sino que lo soy de forma completa.
Declaración de amor propio, de cuidarse, de valorarse.
De crecer, de atesorar todos los momentos, de haber hecho buenos recuerdos, también malos.
De vivir en paz.
De no esperar nada a cambio.
Y de alguna forma
Hay que curar las heridas.
Que aún están abiertas.
Que tanto cuesta sanar.
Que tan aprendidas quedaron.
Que tantas cicatrices dejaron.
Que aún están abiertas.
Que tanto cuesta sanar.
Que tan aprendidas quedaron.
Que tantas cicatrices dejaron.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)