Muerte interna, resurección idem.

No soy la mitad de la naranja sino que lo soy de forma completa.

Declaración de amor propio, de cuidarse, de valorarse.

De crecer, de atesorar todos los momentos, de haber hecho buenos recuerdos, también malos.

De vivir en paz.

De no esperar nada a cambio.

Lo bueno

Es que cada día es una nueva oportunidad para cambiar y aportar al mundo!

Cada uno.


Es responsable de sus problemas, de como los afronta y como los resuelve.

Y de alguna forma

Hay que curar las heridas.

Que aún están abiertas.

Que tanto cuesta sanar.

Que tan aprendidas quedaron.

Que tantas cicatrices dejaron.

Prohibido

Prohibirse.


© Bitácora de un fracasado
Maira Gall