Lunes (otra vez)
Ciertamente, agosto me recuerda que el frío aún existe, tanto interior como exterior.
Status.
Y claro, hubo un momento donde lo quería todo. Rápidamente caí en la cuenta de que al final, no tenía nada.
Entremedio también perdí unos kilos de peso.
Entremedio también perdí unos kilos de peso.
Mayo 2010
Teníamos tanto frío que decidimos caminar lo más juntos posible.
Esa noche veníamos ya medios borrachos desde un bar y nuestras ganas de seguir conversando estaban incandescentes.
Caminamos hasta Santa Rosa, donde encontramos una "picada", la cual según tú era buena. Resultó ser un bar de mala muerte, pasado a cigarro (aún se podía fumar dentro), pero que a fin de cuentas nos sirvió para pasar un rato la lluvia que rajaba el cielo afuera.
Decidimos irnos a mi casa.
-¿Te puedo besar?
-No tengo nada que ofrecerte.
La verdad es que sí, tenía todo mi mundo que ofrecerte.
De hecho lo hice.
Esa noche veníamos ya medios borrachos desde un bar y nuestras ganas de seguir conversando estaban incandescentes.
Caminamos hasta Santa Rosa, donde encontramos una "picada", la cual según tú era buena. Resultó ser un bar de mala muerte, pasado a cigarro (aún se podía fumar dentro), pero que a fin de cuentas nos sirvió para pasar un rato la lluvia que rajaba el cielo afuera.
Decidimos irnos a mi casa.
-¿Te puedo besar?
-No tengo nada que ofrecerte.
La verdad es que sí, tenía todo mi mundo que ofrecerte.
De hecho lo hice.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)